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Datos · 25/09/2026

Reny Picot recupera agua y calor en Navia

Reny Picot recuperará 115.000 m³ de agua y ahorrará 5.741 MWh al año en Navia. Qué implica medir agua, vapor y energía en una planta.

Por Santiago Barrado · TIVOX Solutions ·

Foto: Kritsada Seekham / Pexels

Industrias Lácteas Asturianas (ILAS), la empresa de la marca Reny Picot, ha puesto en marcha en su fábrica de Navia (Asturias) un proyecto integral de eficiencia hídrica y energética junto a Edison Next Spain, anunciado el 8 de septiembre. La idea se explica en pocas palabras: recuperar los condensados que genera el propio proceso industrial, reutilizarlos y aprovechar el calor que todavía llevan. Así la planta capta menos agua fresca y necesita menos combustible para producir vapor.

Según la compañía, la instalación recuperará cerca de 115.000 m³ de agua al año, el volumen aproximado de 46 piscinas olímpicas, y ahorrará 5.741 MWh anuales. El consumo de gas natural licuado bajará en más de 7.000 MWh al año y se evitará la emisión de más de 1.100 toneladas de CO₂. Edison Next diseña, desarrolla y financia íntegramente el proyecto y se encarga de la operación y el mantenimiento durante diez años, con el compromiso de garantizar el rendimiento y los ahorros previstos. La instalación tendrá sistemas de medición y verificación de resultados y optará al sistema de Certificados de Ahorro Energético (CAE). Lo han contado Revista Aral y la propia Reny Picot.

Qué significa para una planta de envasado

En una fábrica de alimentación, el agua y el vapor rara vez aparecen en el cuadro de mando de producción. Se pagan en la factura del mes, pero no se asignan a una línea, a un producto ni a un turno. Por eso los proyectos de este tipo empiezan casi siempre por lo mismo: saber cuánto se consume, dónde y cuándo.

El vapor y el agua caliente están detrás de muchas operaciones cercanas al envasado: tratamientos térmicos, limpiezas CIP, lavado de equipos y, en algunos formatos, esterilización de envases. Cada condensado que se va al desagüe es agua tratada y energía que se pierden a la vez. Recuperarlo exige, eso sí, controlar su calidad: si un intercambiador tiene una fuga, el condensado puede arrastrar producto y no debe volver a la caldera sin más. Medir en continuo parámetros como la conductividad o la turbidez, con desvío automático cuando se salen de rango, es lo que convierte una buena idea en una instalación segura.

El segundo punto es el modelo de contrato. Cuando un tercero financia la inversión y responde de los ahorros, la medición deja de ser un complemento: es la base del acuerdo. Hace falta una línea de base bien documentada, contadores fiables y un método claro para descontar el efecto de producir más o menos, o de cambiar el mix de productos. Sin datos de producción enlazados con los de energía, es difícil separar un ahorro real de una simple bajada de actividad.

Por último, el mantenimiento. Purgadores que fugan, aislamientos dañados o válvulas que no cierran bien se comen los ahorros en silencio. Un plan que incluya revisiones periódicas de la red de vapor y alarmas cuando el consumo por unidad se desvía protege la inversión durante toda su vida útil.

Claves prácticas

  • Medir antes de invertir: contadores de agua, vapor y gas por zona o por línea muestran dónde está el potencial de ahorro real.
  • Hablar en consumo por unidad: litros de agua y kWh por tonelada o por cada mil envases son indicadores comparables entre turnos, productos y plantas.
  • Vigilar la calidad del condensado: la medición en continuo y el desvío automático evitan que un fallo en un intercambiador acabe en la caldera.
  • Cuidar la red de vapor: purgadores, aislamientos y fugas deben entrar en el mantenimiento preventivo, con registros que muestren su evolución.
  • Enlazar energía y producción: cruzar el consumo con las órdenes de fabricación, las paradas y las limpiezas permite verificar ahorros y detectar derivas a tiempo.

El caso de Navia muestra que la sostenibilidad en planta se decide cada vez más con datos: sin medición no hay ahorro que se pueda demostrar ni financiar. Si está preparando algo parecido, hablemos.

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