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Sector · 03/11/2026

Empack 2026: qué mirar si va a cambiar de envase

Empack Madrid llega el 11 y 12 de noviembre con zona de envase reutilizable y foro del PPWR. Qué conviene ir a ver si su línea cambia de material.

Por TIVOX Solutions ·

Foto: Valentin Ivantsov / Pexels

Empack, Logistics & Automation y LIB vuelven a IFEMA Madrid el 11 y 12 de noviembre, en los pabellones 2, 4 y 6. Según la nota de prensa de la organización, esperan más de 450 expositores en 31.500 m², 102 de ellos nuevos, y un programa de conferencias con más de 250 ponentes. La entrada es gratuita y un solo registro vale para los tres salones.

La novedad que más afecta a una planta de envasado es Empack Reuse, un espacio dedicado al envase reutilizable que nace como respuesta al Reglamento europeo de envases y residuos de envases (PPWR). Ese reglamento, recuerda Novologística, se aplica de forma general desde el 12 de agosto. Los dos días abren con la PPWR Academy, un ciclo sobre lo que implica el reglamento y lo difícil de ponerlo en práctica. En Logistics & Automation estrena la zona AI & Logistics Tech, con 36 empresas de inteligencia artificial y software en 700 m². Entre los expositores nuevos hay fabricantes de materiales de envase, de software de diseño de envases, de componentes de movimiento y de sensores, como Stora Enso, Esko, igus, SEW-EURODRIVE o Banner Engineering.

Qué significa para una planta de envasado

El reglamento se decide en los despachos, pero se nota en la línea. Cambiar de material o de formato para cumplirlo, por ejemplo pasar a un film monomaterial, a más contenido reciclado o a una bandeja de fibra en lugar de plástico, cambia cómo se comporta la máquina. La ventana de sellado no es la misma, el film tira distinto, la etiqueta no agarra igual y una caja con otra rigidez se forma de otra manera.

Lo habitual es que el cambio se pruebe con unas bobinas, parezca que va bien y los problemas lleguen a las pocas semanas: sellados abiertos o con arrugas, más rechazo, más microparadas en la formadora o en la etiquetadora. Si la línea no mide paradas con su causa, rechazo y merma antes y después del cambio, nadie sabrá cuánto ha costado el material nuevo ni dónde atacar. Por eso la prueba de un envase nuevo debería hacerse con datos, no a ojo.

El sellado merece atención aparte. Con materiales nuevos es donde más defectos aparecen y donde menos se ven: una soldadura débil o con producto atrapado puede pasar la línea y abrirse en el almacén o en la tienda. La inspección del 100 % de los envases con cámara, con el registro de cada rechazo, ayuda a ajustar la receta del material nuevo y deja trazabilidad. Lo explicamos en nuestra página de inspección de sellado.

El envase reutilizable trae otro reto: el envase vuelve. Cajas y contenedores retornables llegan con suciedad, golpes o restos de etiquetas, y cada uno hay que revisarlo antes de volver a llenarlo. Es trabajo de inspección y de manipulación que hoy, en muchas plantas, se hace a mano.

Claves para aprovechar la visita

  • Lleve sus envases: muestras del material actual y del que está valorando, para que los proveedores le hablen de su caso.
  • Pregunte por el sellado: cómo se controla con materiales nuevos y qué pasa con lo que sale mal.
  • Pida los datos: que cada equipo dé paradas, rechazos y contadores por OPC UA, Modbus TCP o similar.
  • Si va a reutilizar, piense en el retorno: limpieza, revisión y manipulación de cada envase que vuelve.
  • Apunte la PPWR Academy: abre los dos días y es la forma rápida de ponerse al día del reglamento.

Cambiar de envase sin perder rendimiento se puede, si se mide desde la primera bobina. Si está preparando algo parecido, hablemos.

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